Apuntes de dos feministas sobre cómo erradicar la violencia contra las mujeres a través del fortalecimiento normativo

La Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de los Estados Americanos (CIM-OEA) y ONU Mujeres, en alianza a la iniciativa Spotlight, organizaron un diálogo sobre los avances en la erradicación de la violencia de género y los retos para la región, con la participación de María-Noel Vaeza, directora regional de ONU Mujeres para las […]


Avatar - Publicado por: Comunicaciones CEPAZ, el 23 agosto, 2020

La Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de los Estados Americanos (CIM-OEA) y ONU Mujeres, en alianza a la iniciativa Spotlight, organizaron un diálogo sobre los avances en la erradicación de la violencia de género y los retos para la región, con la participación de María-Noel Vaeza, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe; Alejandra Mora Mora, secretaria ejecutiva de la CIM-OEA, y  la moderación de Lydia Cacho, periodista, escritora y defensora de derechos humanos.

Alejandra Mora Mora expresó que anteriormente existía una desnaturalización de la violencia de género y actualmente, se ha avanzado en el impacto diferenciado que esta tiene en la sociedad y en el reconocimiento de esta problemática tanto en el ámbito público como en el privado.

Señaló que se deben seguir realizando los debidos ajustes en la extensión de las sanciones a los agresores para que no sea subvalorada la vida de las mujeres. 

El Mecanismo de Seguimiento de la Convención para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en la región  (MESECVI) trabajó la ley modelo de la  prevención de la violencia para evitar el femicidio y contiene todos los elementos necesarios, pero debe ser impulsada en las sociedades. Además se debe fortalecer el empoderamiento de las mujeres para identificar cuando se encuentren en relaciones abusivas, especialmente las jóvenes.

Alejandra Mora Mora indicó que las denuncias han aumentado por la mayor percepción y recepción sobre el  derecho de la mujer a una vida libre de violencia.

Por su parte, Lydia Cacho comentó que la reparación integral realizada por los Estados, en reiteradas veces es rechazada por las víctimas para no perder la dignidad.

Maria-Noel Vaiza indicó que el trabajo no remunerado se ha triplicado por la carga laboral y los cuidados del hogar que son casi siempre realizados por la mujer. También hubo un aumento de la atención de casos de violencia de género y una necesidad significativa de refugios.

La tecnología y la creatividad han sido elementos positivos para las nuevas estrategias en la defensa de la mujer. En la pandemia ha habido un aumento en las llamadas a los servicios de atención a las víctimas, pero ha habido también una inoperatividad de la justicia, en la mayoría de los países. A pesar de eso, se registró un aumento aproximadamente del 45% en las denuncias por violencia de género.

Mora indicó que en la pandemia se ha evidenciado un leve retroceso en los avances que se habían obtenido en los derechos de las mujeres y  para subsanarlo es necesaria la articulación. La problemática radica en que los puestos de los comités de crisis están ocupados en su mayoría por los hombres y hay una ausencia significativa de las mujeres, especialmente en la toma de decisiones con perspectiva de género y la inclusión de la respuesta a la violencia de género, a la sobrecarga de los cuidados, entre otros.

Durante el aislamiento social, es necesario que las mujeres tengan acceso a otros mecanismos digitales para que sean atendidas y escuchadas en el proceso de las denuncias.

La violencia contra las mujeres en el ámbito de la salud también ha sido reconocida, ya que son juzgadas por ser portadoras del virus, siendo limitadas en el acceso al transporte público,  acosadas en los hogares, entre otras situaciones irregulares.

Alejandra Mora Mora expresó que una cantidad significativa de los femicidios son llevados a cabo con armas de fuego y se debe inspeccionar el proceso para la autorización de las armas. Destacó que es importante crear sistemas de alerta  para la violencia de género, y que las instituciones estén al servicio de la emergencia de las mujeres.

La presión a los Estados es fundamental para la aprobación de los presupuestos para los asilos y los lugares adecuados para el refugio de las víctimas de la violencia de género.

María-Noel comentó que los principales pilares de Spotlight son mejorar las políticas públicas para erradicar la discriminación y la violencia, especialmente la violencia femicida; trabajar en los programas sociales y la educación para crear los cambios en la forma de pensar y las conductas para la prevención de la violencia; el trabajo con los hombres en las comunidades religiosas y con los líderes comunitarios; y generar datos de calidad y con la información desagregada.

La secretaria ejecutiva de la CIM-OEA sueña con un mundo mejor, en medio de tantas pérdidas humanas y angustias en la actualidad, que la pandemia sea aprovechada como una oportunidad para que la violencia de género sea reconocida en las políticas públicas.

La directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe manifestó que aumentar la participación de las mujeres en el ámbito político es imprescindible, con una mayor cantidad de presidentas, diputadas y alcaldesas.

Con ello se lograría mayor paridad y el fortalecimiento de la democracia, generando confianza en las instituciones para que la población se sienta representada, con una mejoría en el acceso a los presupuestos para los asuntos de las mujeres y la disminución de la corrupción.

Finalmente, Lydia Cacho comentó que los hombres deben ser incluidos en las iniciativas y en las propuestas de trabajo para una mayor inclusión. como una postura determinante y congruente para erradicar la violencia de género.


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