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ELLA ES LA MUJER MÁS GRANDE DEL MUNDO

Hace muchos años conocí al hombre más alto del mundo y el me confesó uno de sus secretos. Me dijo que él quería bajar una estrella del cielo. Entonces yo lo acompañé un rato para ver si lograba hacerlo, pero cuando el hombre más alto del mundo estaba a punto de alcanzar su sueño, no pudo hacerlo porque una nube juguetona lo mordió… ¿Recuerdas?… Hace pocos días te hablé de este cuento. Hoy quiero contarte que también conozco a la mujer más alta del mundo y a ella la he acompañado durante más tiempo.


- Publicado por: Red Naranja Venezuela, el 14 marzo, 2022
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Por: Isabel Zerpa

¿Sabes?… Hace muchos años conocí al hombre más alto del mundo y el me confesó uno de sus secretos. Me dijo que él quería bajar una estrella del cielo. Entonces yo lo acompañé un rato para ver si lograba hacerlo, pero cuando el hombre más alto del mundo estaba a punto de alcanzar su sueño, no pudo hacerlo porque una nube juguetona lo mordió… ¿Recuerdas?… Hace pocos días te hablé de este cuento. Hoy quiero contarte que también conozco a la mujer más alta del mundo y a ella la he acompañado durante más tiempo.

Un día estaba en la estación Pérez Bonalde de Catia y me encontré con una mujer de estatura pequeña, bronceada por el sol y muy vivaracha. Ella también me contó un secreto y me invitó a acompañarla a recorrer el boulevard de Catia. Unos días después me encontré a esta misma mujer en La Dolorita en Petare y la vi en el Barrio La Vega y en la Hoyada y también la vi en Chacaíto y en otros sitios de la ciudad de Caracas. Pero un día la vi también en Mérida, en Alta Gracia de Orituco, y otro día en Cumaná y también en Ciudad Bolívar, en el Zulia…En fin, me la fui encontrando en muchas ocasiones en diferentes lugares del país y cada vez que la veía, ella me contaba un secreto distinto y como son sus secretos, por supuesto no puedo contártelos. Pero sí puedo hablarte de esta mujer que para mí es la mas grande del mundo.

Te cuento por qué… Ella emprende las actividades de todos los días como si fuera una gran aventura, enfrentando muchas adversidades, trabaja muy duramente todos los días, cuida de sus hijos, hace todas las colas para conseguir los alimentos y las medicinas, cuida de sus viejos y de otras personas que necesitan su apoyo. En el metro y en los autobuses, realiza acrobacias para mantener el equilibrio y no caerse y no lastimar a la gente. Es muy reconocida y querida en su comunidad porque defiende los derechos de la mujeres y las niñas. La verdad, también tiene sus adversarios; sin embargo, ella firme, sigue adelante.

Pero además esta mujer de pequeña estatura y de ojos vivaces, está estudiando para sacar su bachillerato y hace trabajo comunitario y siempre anda arregladita y sonriente. Es una mujer fuerte, empoderada, a pesar del sacrificio, de las tristezas, de los fracasos… Mejor dicho, esta mujer se crece en las dificultades.

¿Me vas a decir que esta no es la mujer más grande del mundo?. Mira, yo ahora te voy a contar mi secreto: resulta que una noche yo me fui detrás de ella, despacio y calladita para que no se diera cuenta que la seguía… Cuál sería mi sorpresa cuando la vi haciendo lo mismo que hacía el hombre más alto del mundo…

Esta mujer crecida en su férrea voluntad, también quería alcanzar una estrella y observé cuando subió a lo más alto del cerro y la ví con estos ojos que se convertirán en cenizas algún día. La vi estirando los brazos y y moviendo sus manos como haciendo figuras con los dedos… La miré calladita desde mi escondite. Vi como iba estirándose, estirándose y estirándose; levantando los brazos buscando una estrella fugaz o quizás un diminuto lucero. Ella escudriñaba el firmamento. Y ¿sabes una cosa?… Sí logró tocar el cielo y la nube que mordió al hombre más alto del mundo, pasó a su lado y le guiñó un ojo y las estrellas la rodearon e hicieron un círculo en torno a ella y comenzaron a contarle sus historias.

Entonces la mujer más grande del mundo no hallaba qué hacer, no sabía qué estrella escoger. Tampoco sabía con qué historia quedarse, de tantas y tantas que pudo escucharle a las estrellas… Y no sé si fue por mi emoción al ver esto, pero ya no era una sola mujer la más alta del mundo, eran muchas mujeres que crecían, gigantes todas, unidas tejiendo redes entre ellas y con las estrellas, discutiendo, poniéndose de acuerdo para ver qué estrella o qué constelación escogían para continuar sus proyectos de vida.

Bueno, a estas alturas, ya no estoy segura si las estrellas se convirtieron en mujeres o si las mujeres se convirtieron en luces en el firmamento. ¿Se habrán convertido en estrellas?… ¿ Será que cada una de las mujeres brilla con luz propia? ¿Tú qué piensas?.

Publicado en Isabel Zerpa Cuenta


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