¿Cómo es la vida de las mujeres trabajadoras que deciden no ocultar su vida sentimental al lado de otra mujer?

0Quiteria Franco Intervención en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora 8 de marzo de 2018  ¿Cómo es la vida de las mujeres trabajadoras que deciden no ocultar su vida sentimental al lado de otra mujer? Se los diré brevemente. Una mujer trabajadora lesbiana se verá sometida a continuas insinuaciones de sus compañeros […]


cepaz - Publicado por: cepaz, el 2 abril, 2018
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Quiteria Franco

Intervención en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

8 de marzo de 2018 

¿Cómo es la vida de las mujeres trabajadoras que deciden no ocultar su vida sentimental al lado de otra mujer?

Se los diré brevemente.

Una mujer trabajadora lesbiana se verá sometida a continuas insinuaciones de sus compañeros de trabajo hombres quienes le propondrán ser parte de un trío con su novia o esposa.

Otros, le pedirán intentar tener una relación con ellos para sacarla de su confusión y enseñarles lo que es un verdadero hombre y quitarle lo lesbiana.

Si se trata de una mujer trabajadora lesbiana masculinizada la verán como competencia y/o rival para conquistar mujeres compañeras de trabajo.

Muchas mujeres trabajadoras lesbianas serán sometidas a tratos discriminatorios que pueden culminar en el despido de su empleo.

Quizás no la despidan, pero la someterán a situaciones injustas. Buscarán la manera de no permitir que avance, que ascienda.

Seguramente no la incluyan en ningún grupo de trabajo por temor a compartir con ella y evitar situaciones incomodas según sus propios temores.

En el caso de las mujeres trans es aún peor, a ellas no las contratan. Les mienten para ni siquiera entrevistarlas, dirán que ya se llenaron los puestos disponibles. Dirán que su situación crea una dificultad administrativa. Dirán que la llamarán, pero todos sabemos que esa llamada nunca llegará.

¿Cuáles son las opciones entonces? Para una mujer lesbiana ser exitosa en su trabajo de permanecer en la oscuridad. Ocultar su vida familiar, limitar su vida amorosa a las cuatro paredes de su habitación por temor a la intolerancia de quienes no aceptan que no estamos obligadas a la heterosexualidad. Que tenemos derechos a ser auténticas, a amar a quien nos dé la gana y no gritarlo a los cuatro vientos como lo hace el resto del mundo heterosexual.

Por eso alzo mi voz. No callaré y me defenderé de cualquiera que pretenda mantenerme en la oscuridad de un closet.

Seguiré hablando en contra de la discriminación a las mujeres lesbianas, bisexuales y trans en el ambiente laboral.


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