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¿Abordaje Psicosocial vs. Prevención en Violencia Contra la Mujer por Razón de Género?

Hemos aprendido a protegernos, a oír, a sentir con ellas pero que la cabeza y los sentimientos asociados ayuden, no que empañen.


- Publicado por: Red Naranja Venezuela, el 5 diciembre, 2022
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Por: Profa. Ofelia Alvarez Cardier, MS Psicología Social y Directora de Fundamujer

IV Encuentro Naranja 2022 realizado el 24 de noviembre de 2022 – Panel: Servicios Psicosociales en VCM

La intención de estas reflexiones.

Venimos de la docencia, en los 70, el Humanismo y la Educación centrada en la Persona, entre otros. Nuestra expectativa en esta intervención es decantar lo desarrollado y esperamos haber avanzado en la construcción de la Psicología Social, la cual admite amplios contenidos para abordar los problemas sociales, desde mediados del siglo pasado. En donde docencia, psicología y sociología nos encontramos un día para ayudar a mujeres víctimas de Violencia Contra las Mujeres por Razón de Género.

El recorrido en algunos avances y sus significados.

El Modelo Ecológico nos aportó una metodología para explicar aspectos e interacción en equilibrio de elementos en los problemas sociales de los individuos y sus procesos de interacción con el entorno que se repiten y que se van solucionando en la relación, de Brofenbremmer del 1976. También, su uso en La Intervención en crisis como modelo amplio de Intervención de Primer Orden o también llamado Primera Ayuda Psicológica. Inicios de la Terapia Limitada o Breve para las crisis (Slaikeu, 1984). Nos adaptamos y pusimos límites tanto profesionales como relativos a la temática.

Punto de inflexión ha sido el estudio y aplicación del Síndrome de la Mujer Golpeada. La Teoría del Ciclo del Abuso o Violencia Contra las Mujeres. (Walker, 1994) El Ciclo con sus fases para ese acontecimiento doloroso de sus vidas y que se sucede en el mismo orden a veces, profundizándose y agravándose, imperceptiblemente para la víctima. No es un círculo que, como figura geométrica se delimita por una circunferencia cerrada, una curva cerrada.  En un momento nos atrevimos a agregar Elementos de atención a los de Walker de corte terapéutico hasta incluir la Prevención como ampliación de origen Educativo con los de Información de nuestros orígenes como ONG en 1992.  Este es nuestro aniversario 30 en la lucha por la erradicación de la Violencias Contra las Mujeres, así en plural.

Debo referirme a la Cátedra Libre de la Mujer “Manuelita Sáenz” de la Escuela de Psicología-UCV que nos permitió coordinar el Convenio de Cooperación Interinstitucional con la Casa de la Mujer del Municipio Libertador en Catia (1987) y conocer a una de nuestras más cercanas y persistentes colaboradoras y primera Directora, Lcda. Marisol de la Rosa. Allí atendí a la primera mujer agredida físicamente con una herida de 7 centímetros y sangrante en la cabeza que venía del CICPC, donde no le habían tomado la denuncia porque se necesitaban 8 centímetros. Y es una larga historia. Además, sigue siendo muy significativo que con el Estudio Epidemiológico que recogimos, los trabajos de investigación propios en 1985 y de las alumnas de Pasantías de Educación (Mención: Orientación Educativa), Trabajo Social, Sociología y Psicología tocamos las puertas de la radio y la TV. Recibiendo rechazos inimaginables y hasta agresiones verbales pero allí nos mantuvimos. Imagínense cómo nos sentimos ahora que todo es comunicación, que se llega audiencias insospechadas en aquellos días. Claro que para bien o para mal.

Los aportes latinoamericanos más significativos fueron y siguen siendo El Modelo Ecológico aplicado al campo de la Violencia Familiar (Ferreira, 1992 y Corsi, 1995).

Los aportes venezolanos ameritarían artículo aparte, son numerosos y valiosísimos ampliando categorías, tipos, causas, consecuencias, análisis de contextos propios y posibilidades de prevención adecuados a nuestras características.

Por nuestra parte, ofrecemos los Momentos de Intervención Psicosocial en el Ciclo Creciente y en Escalada de la Violencia Contra las Mujeres (Alvarez, 2010) Cambios que se han decantado de todo lo anterior para Prevenir, Atender, Educar. Que están contenidos en una Guía autoaplicable de orientación psicosocial, que incluye marcos legales, de DDHH, psicológicos y procedimentales para la atención, prevención y remisión de casos en un ambiente de trabajo de equipo, consensuados y de obligada revisión, tomando en cuenta las dificultades y beneficios conseguidos o enfrentados como instrumento de aprendizaje permanente (Alvarez y Barroso, 2018).

Nos centramos desde sus inicios tanto en el Área Extensión Ucevista de Atención a la VCM del CEM-UCV y ahora, para la Alianza con Cepaz y UE (2020) en Protocolos de Actuación dinámicos, en especial por el trabajo conjunto psicosocial y legal que promueven orden, seguimiento, Directorios actualizados e Instrumentos de recolección de datos para la discusión de casos, cambios necesarios y posibilidades de investigación y avances en el tema.

Aquí estamos ahora.

La Pandemia-Cuarentena lo cambió todo.

De pronto apareció el Covid-19. Nos confinó en las casas y temimos lo peor porque, para nosotras, los “Hogar dulce hogar” no lo eran ya. Yo escribí “Una lista de horrores”. Desde el día 16 de marzo al 30 de abril, en 47 días, comenzamos a recibir casos todos los días y a toda hora de mujeres víctimas entre 14 y 93 Años. Unos rangos nuevos hasta el momento. Aunados al Ciberacoso y el Miedo de las mujeres que nos dijeron, entre otras frases, “Explotó en cuarentena”, “Me puso marca fuerte” (golpiza), “Me ha quitado la alegría”. Y las Denuncias previas o actuales, bien gracias y todo sigue igual. Las ONG se comenzaron a activar en remoto, a crear las que estaban incipientes, asesoramos lo que pudimos.

El Abordaje Psico Social. El Remoto.

Desde sus inicios en 1992 Fundamujer inició apoyo por mail y luego, celulares. Sin sede propia por momentos y otras carencias lo empezamos, sin pensarlo mucho y aplicando lo aprendido en la Casa de la Mujer de Catia del Municipio Libertador (1987).

Asesoramos la creación del 0-800-MUJERES del Inamujer, a la Red de la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia-RUAV de la UCV desde el Instituto de Psicología (2014) y otros servicios similares.

En la pandemia, al quedar todas encerradas y sin posibilidad de comunicarnos de otra manera, los celulares y el WhatsApp de Marisol, Urquía y el mío quedaron en la web, en las informaciones de nuestras actividades pasadas y se activaron exponencialmente. Luego, vino el acuerdo de la Alianza y se magnificó con, a veces, hasta 6 o 7 solicitudes de ayuda diarias. Así es que era necesario ordenar, recopilar, pensarlo y mejorarlo y eso, venimos haciendo. Esta es una oportunidad para calibrar ese trabajo hasta el momento exitoso y que llegó para quedarse, aunque ya muchas organizaciones están atendiendo presencial; nosotras tenemos un ofrecimiento para una sesión semanal sin límites y pronto, tendremos la confianza de salir de nuestras “conchas”, cuando no estén en riesgo nuestras vidas en donde no hay estadísticas confiables de la vacunación y el Covid-19 sigue proporcionando mutaciones.

El CÓMO a tomar en cuenta:

  • Presentarse educada e informalmente. Que ambas partes se sientan cómodas en el trato.
  • Tomar en cuenta la primera solicitud, las propias palabras de la usuaria. Chequear su significado. El, ¿Cómo es para ti? Jamás el Por qué tóxico y de esperada respuesta.
  • Pedir resumen escrito para iniciar conversación en sus propias palabras y necesidades, por ejemplo.
  • Ofrecer silencios, reflejos, elucidaciones, feedback cuando se necesite profundizar más.
  • Evitar el Por qué tóxico y culpabilizante desde la historia misma.
  • Introducir algunas preguntas de identificación de vez en cuando.
  • Asegurarse de conocer la configuración familiar existente.
  • Calibrar apoyos de familiares y allegados en beneficio de la mujer. Ayuda paralela.
  • Saber si sigue viviendo con el maltratador.
  • Que la víctima relate los tipos de violencia sufridos y cómo son para ella.
  • Seguir su historia interrumpiendo cuando no parece lineal y da vuelta al pasado constantemente no permitiéndole avanzar, madurar, crecer, lo más posible o lo menos posible.
  • Pedir concreción en algunos puntos.
  • Si no entendemos pedir aclaratoria. No pasa nada.
  • Reconocer sus esfuerzos en pedir ayuda, en continuar, en compartir.
  • Si lo hizo anteriormente pedir datos de qué ocurrió.
  • Preguntar cuál es su mayor riesgo en el momento. Evaluación de crisis.
  • Si cree ya haberlo vivido, cómo lo llevó o solucionó. Qué aprendió de ello.
  • Qué cree que le falta, que no puede hacer por más que lo intenta.
  • Hacer advertencias o recomendaciones sobre acoso posterior, las segundas oportunidades, el “Te quiero ver por última vez” o estar a solas en lugares cerrados con el maltratador.
  • Buscar lo positivo y lo aprendido para el mejor manejo del presente, en todo el relato.

Nuestra posición con algunas Guías es el exceso de estructura a partir de la concepción humanista. Con algunas denominaciones como Violencia de Género sin nombrar a las Mujeres, lo de las Sobrevivientes que siguen con el problema porque un asunto de vida no se resuelve, no tiene una nueva vida sino con otros tratamientos y situaciones. Elementos similares que no nos adscriben a muchos de sus conceptos. Por otra parte, consideramos que tienen un valor altísimo en instrumentos de medición de alcances, de riesgos, de pautas para trabajos comunitarios contando eso sí con equipos completos, multi e interdisciplinarios, y con amplio apoyo digital. Entendiendo sus fines ulteriores en la Emergencia Humanitaria Compleja.

Unas Conclusiones Generales de Vida.

Cuando compartimos satisfacción vital no se trata de autopercepciones de superioridad o de alegría siquiera porque el tema se las trae. A veces puede sonar repetitivo y saber qué se nos viene hasta en la próxima frase pero luego la mujer se encarga de centrarnos en que ella es ella, aparte, diferente. La impresión de vida es que ayudar a una sola mujer en una tarde llena las expectativas de hacer por las demás. Sabemos que incidimos en sus familias, en sus amistades que antes la oyeron y no pudieron ir más allá. En la educación de sus hijos menores, en las compañeras de trabajo. Unas 10 personas podrían irradiarse de estas conversaciones psicosociales solo con verlas resurgir, vivir y no solo sobrevivir. Por eso la satisfacción que lleva a seguir haciendolo.

Hemos aprendido a protegernos, a oír, a sentir con ellas pero que la cabeza y los sentimientos asociados ayuden, no que empañen.

De lo compartido y en este momento en concreto cada vez más encontramos:

  • Que más que modelos que funcionan, cada vida, cada mujer y cada golpe es diferente para ellas y deben serlo para nosotras. Eso hay que internalizarlo.
  • Que las alternativas siempre tienen que venir de nuestro apoyo y de ellas mismas.
  • Que no hay que ser tímidas en dar la mejor información posible, aunque algunas veces suene excesivo.
  • Que esas mujeres que están en el whatsapp o mail están necesitadas, tú eres solo el instrumento.
  • Que hay que ponerse límites también. No intentar resolverles algo.
  • Que, al mismo tiempo, estás haciendo Prevención. Aprovéchalo.
  • Que siempre hay que hacer seguimiento. Las mujeres cambian porque ese es el objetivo de la ayuda. Tú también chequea.
  • Que hay que ocuparse de su entorno. De los y las que están a su alrededor, hayan ayudado o no. Educa un poco más.
  • Que nunca dejes de preocuparte por ti misma. Tu satisfacción en lo que haces es el termómetro de vida provechosa y de trabajo hacia esas mujeres iguales o similares a ti. Síguelo en el tiempo.

 

Bibliografía utilizada

  • Alvarez Cardier, Ofelia, 2010, El Hombre Maltratador de su Pareja: Factores Psicosociales en la Solicitud de Ayuda. Tesis de Maestría en Psicología Social. Universidad Central de Venezuela.
  • ___________y Griselda Barroso Morgado, 2019, Prevenir la Violencia Contra las Mujeres. Manual abreviado de auto orientación psicosocial legal y comunitaria. Aliadas en Cadena. Caracas, Venezuela.
  • Corsi, Jorge, Mónica L. Dohmen et al., Reimpresión 2002, Violencia Masculina en la pareja. Una aproximación al diagnóstico y a los modelos de intervención. PAIDOS, Argentina.
  • Ferreira, Gabriela B., 1992, Hombres Violentos. Mujeres Maltratadas. Editorial Sudamericana, Buenos Aires.
  • Flisi, Isabella, 2020, Guía se Servicios Remotos para la Atención Psicosocial especializada a sobrevivientes de VBG (propuesta ajustada al contexto de COVID-19). UNFPA, Venezuela.
  • Slaikeu, Karl A., 1988, Intervención en Crisis. Manual Moderno. México.
  • Walker, Lenore E. A., 1994, Abused Women and Survivor Therapy. APA, USA.

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